Debes saber que…
Desde la Antigüedad el hombre ha fantaseado con el interior de la Tierra. Era un lugar inhóspito, desconocido,
inalcanzable. La herencia cultural de las religiones lo describía como el infierno, mientras otros, como Julio
Verne, crearon una visión de un mundo interior, desconocido y fascinante.
La estructura interna del planeta Tierra es algo que no podemos conocer de forma directa. Sin embargo, disponemos
de algunas evidencias directas y de muchas indirectas que nos permiten elucubrar acerca de la misma. Esto se
debe a que no disponemos de la capacidad tecnológica necesaria para realizar una exploración en profundidad.
Veremos a continuación cuáles son esos métodos de estudio del interior de la Tierra, para después describir la
estructura del planeta tal y como se propone en la actualidad. Es decir, dos puntos que debemos estudiar:
• Métodos para el estudio del interior de la Tierra y Estructura de la Tierra.
Viaje al centro de la Tierra
En el espacio que rodea la Tierra, la exploración humana
ha llegado hasta los 6000 millones de kilómetros,
mientras que las perforaciones hacia el interior del
planeta solo han alcanzado los 10 kilómetros. Al geofísico
y especialista en exploración planetaria David J.
Stevenson esta situación le parece injusta y ha decidido
abogar razonadamente por que se realice una misión
no tripulada para explorar el interior de la Tierra
y alcanzar su núcleo, prácticamente desconocido, que
está a menos de 6000 kilómetros.
En el proyecto, lo más difícil, aunque solo a primera
vista, es el comienzo. Hay que abrir una grieta en la
corteza terrestre y para ello ha calculado que sería necesaria
una explosión de varios megatones, un terremoto
de magnitud 7 o una bomba atómica de las que
están listas para utilizar, aunque también se podría hacer
con menos energía aprovechando alguna falla ya
existente. Por esa grieta se arrojaría una gran cantidad
de hierro fundido, que Stevenson cifra en un millón de
toneladas, algo así como la producción diaria mundial
en la industria siderúrgica. Junto con el hierro, que
avanzaría a una velocidad de 18 kilómetros por hora
hacia el interior de la Tierra, iría una pequeña sonda,
del tamaño de un pomelo, con instrumentos miniaturizados
para medir la temperatura y la conductividad
eléctrica y detectar la presencia de determinados elementos.
A esa velocidad, el viaje al centro de la Tierra
sería corto, de alrededor de una semana.
La grieta se iría cerrando detrás del hierro.
La sonda comunicaría los datos obtenidos en el descenso
mediante ondas de sonido.
Estructura interna de la Tierra
Del interior de la Tierra se sabe tan poco que surgen
continuamente nuevas hipótesis sobre lo que ocurre a
varios miles de kilómetros de profundidad. Se supone
que el núcleo interno es sólido, mientras que el núcleo
externo es líquido.
[…] Las fuertes corrientes en la zona de transición serían
la causa del campo magnético terrestre. Pero este
campo magnético no existiría sin una fuente de calor
permanente.
Rama Murthy (Universidad de Minnesota, EE.UU.)
cree que la fuente de calor es potasio radiactivo –potasio
40– que se incorporó al núcleo al formarse la Tierra
y tiene un periodo de semidesintegración muy largo:
1300 millones de años.
MALEN RUIZ DE ELVIRAL. El País, 04/06/2003
1. Resume el experimento descrito, explicando qué haría avanzar el hierro hacia el interior de la Tierra.
2. Indica al menos tres dificultades que encuentres en ese proyecto, e indica el interés de dicha investigación.
3. Explica en qué consiste el periodo de semidesintegración de las sustancias radiactivas y pon un ejemplo
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